Un camino hacia la legalidad que se vuelve tortuoso

La modificación de las ordenanzas municipales, al amparo de lo dictado en la nueva Ley General de Telecomunicaciones, no es suficiente para facilitar la instalación de una estación fija de aficionado. Nuestra experiencia local se está volviendo amarga y frustrante. El deseo de ‘juego limpio’ a la hora de poder inaugurar, con todas las de la Ley, la sede social de nuestro ilusionante proyecto Radioclub Capitol bajo las draconianas condiciones exigidas por nuestra jefatura provincial de Telecos, derivadas de la legislación vigente sobre la instalación de antenas, no nos está allanando el camino ni nos lo está poniendo fácil, tratándose de una instalación que no va más allá de dos mástiles y tres vientos. Así no es posible hacer afición.
Luis (EA7IWT) está luchando por una placentera y merecida jubilación que pueda acompañarle en el disfrute de uno de sus pasatiempos favoritos, la radioafición. Unos pocos hacemos lo que podemos para echarle una mano en el intento de que su empresa, la nuestra, llegue a buen fin pero la burocracia se torna hostil, contradictoria e indescifrable para los que, como nosotros, se dejan guiar por el sentido común. Seguimos intentándolo porque encima los plazos son muy cortos.

La instalación legal de una estación fija, proceso draconiano

La instalación legal de una estación fija, proceso draconiano

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