Valores añadidos de la radioafición

Reproduzco aquí, con autorización, un artículo escrito por nuestro amigo José María (EB7CVL) y publicado en prensa local a raíz de lo trístemente sufrido en Haití hace pocas semanas y la labor desempeñada por las comunicaciones por radio bajo aquellas circunstancias.

Lo lamento, hoy voy a arrimar el ascua a mi sardina. Les voy a hablar del terremoto de Haití, en el que, aunque no lo crean, algo funcionó.
En medio del caos, de la ausencia de ayuda al principio, de la desolación, algo fundamental funcionó. Los radioaficionados de Haití y los de la vecina República Dominicana consiguieron, al menos, que alguien pudiera contar al mundo lo que allí pasaba.
Sin electricidad, sin teléfono, ni fijos ni móviles, sin internet, sólo los radioaficionados pudieron conseguir, a las pocas horas de producirse el terremoto, lanzar las primeras señales de alarma, las primeras peticiones de ayuda y las primeras escalofriantes noticias del alcance de la catástrofe.
Por mi afición a la radio, no me canso de explicar que en caso de catástrofe como las que nos ocupa, sólo los radioaficionados podemos garantizar las comunicaciones. Estamos preparados para ello.
Desgraciadamente, en Haití, como hace dos años en Italia, se ha demostrado ser cierto. Sólo la intervención de los radioaficionados ha dado solución a la ausencia total de comunicaciones.
Aquellos que denostan e incluso se ríen de la radioafición pensando que es un sistema de comunicación obsoleto, y que defienden internet o la telefonía móvil, ahora callan y dan las gracias porque todavía haya radioaficionados.
La continua experimentación de los radioaficionados, su afán por conseguir esa independencia y el dominio de la técnica en esa materia ha dado sus frutos.
Recuerden que una simple batería de coche, un cable y una emisora permiten comunicarse a un radioaficionado con otros a cientos de kilómetros.
Desde el primer momento, hacia el exterior, los radioaficionados dieron en las bandas de HF u onda corta las primeras noticias, los primeros comunicados, y hasta hoy se encargan de conectar el centro de desastre con el exterior. A los pocos días, radioaficionados dotaron de repetidores y equipos de VHF a los equipos de salvamento, para mejorar su coordinación hasta la llegada de ayuda externa.
Se demuestra, una vez más y por desgracia, que los radioaficionados jugamos un papel importante en la sociedad y, sobre todo, que estamos allí, preparados, para cuando se nos necesite
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Daños causados por el terremoto de Haití en enero de 2010

Daños causados por el terremoto de Haití en enero de 2010

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